Menschen/ vidas

 





GLORIA




Hace seis años, Gloria vino a Alemania. Entretanto, se ha acostumbrado al país, su gente y sus costumbres aunque no siempre le resulta fácil sentirse totalmente en casa aquí. Echa de menos a su familia, al clima de Perú, y a la alegría que solo se muestra de vez en cuando en Rostock y que en Perú, según ella, estaba por todos lados. Pero su trabajo en un alquiler de choches y su marido la apoyan y hacen que se quede aquí en vez de volver a su país natal. Una mujer de la Caritas le ayudó a encontrar su puesto de trabajo, y el internet la puso en contacto con su marido. Contactos sociales son difíciles de encontrar – especialmente con alemanes – pero también hay una pequeña comunidad latinoamericana donde se siente muy a gusto. A principios de su vida en Alemania tuvo ciertos problemas con la burocracia, entre otras cosas, pero ahora todo va bien y, por lo demás, habla perfectamente alemán.